Hoy como todos los lunes nos hemos ido de senderismo, pero hoy hemos ido a 70 kilómetros (en coche), y luego andando hasta los Aguarales de Valpalmas, pueblo de Zaragoza en las Cinco Villas.
Vaya cosa rara y diferente, es como una serie de formaciones calcáreas, areniscas, como formando cuevas con estalagmitas pero en pleno campo y al aire libre, sin techo vamos.
Luego unos se han vuelto en el coche y otras como yo andando por un camino hasta el pueblo más cercano; nada, en total 12 kilómetros de subidas, bajadas, senderos estrechos, caminos de polvo, piedras, y el calorcito de 30 grados que nos ha hecho; parecía que estábamos en el desierto, hasta con culebras que me ha pasado una por encima de los pies y como de un metro de larga, y yo como una machota, como si nada; creo que tenia mas miedo ella que yo. Era de color canela por si alguien entiende de culebras. Y os juro que es verdad y del grosor de la muñeca. No me he asustado, yo creo, que porque ni yo misma me he creído que saliera de entre los peñascos un bicho así y con tan pocas ganas de mirarme. Acojonada la he dejado. Ahora que si me llega a mirar, la que se disuelve allí soy yo.
Al final hemos llegado después de dos horas donde nos esperaban los demás; ¿dónde? pues en el bar del pueblo, bien tranquilos y fresquitos, ahora, eso si, me he bebido una caña fresquita que me ha sentado de maravilla.
Hemos subido a comer (con coche) hasta el Monasterio de Monlora, pequeño pero coqueto, con un paisaje guapo con el Canal de las Bardenas a los pies. Hemos comido un cardo con langostinos, buenísimos; carne de ternasco a la brasa con patatas de verdad (hechas por ellos y no congeladas) y naranja; como veis menú de dieta, que después de la andada tampoco ha sido tanto. Pero ha merecido la pena el paseo y el día.
A veces nos vamos lejos para ver cosas y no conocemos lo que tenemos cerca, porque la mayoría de las veces ni se sabe que existen. Yo la primera.

¿Pero era de un metro de pescador o de ferretería de las buenas?
ResponderEliminarSi era marrón claro, ¿no sería un palo que ha tropezado con tus patitas?
En fin, hay que aclararlo, yo era de los que se han quedado en el bar, más que nada porque tenemos miedo a las serpientes, je, je. ;-)
Probablemente, la serpiente estuviera más asustada de ti, que tú de ella. Has entrado en su mundo...
ResponderEliminar